El que suscribe es un amante de los libros, también como elemento físico. Últimamente he comenzado a ver libros electrónicos por ahí: hay quien los lleva en el metro y parece ser que están ya lo suficientemente avanzados técnicamente como para ofrecer una imagen mate y sin reflejos que resulten molestos a los ojos. Así es como comenzaremos a almacenar varios Gb (Gigabites) de contenidos en un soporte pequeño y cómodo. Así es como algunos quieren leer las letras que tanto cuesta parir. Conversando con unos conocidos, me pedían el otro día que me posicionase a favor o en contra del invento. ¿Posicionarme? No es tan sencillo: siempre es peligroso caer en dogmatismos porque, al fin y al cabo, aún recuerdo cuando escribía a máquina y juraba que jamás usaría un ordenador, o cuando pensaba que de qué serviría tener la capacidad de almacenar 100 LP´s en un aparatito que cabía en la palma de mi mano… Así es, pero también resulta que el tiempo ha acabado por darme la razón en otros casos: El vinilo sigue sonando mucho mejor que los cedés (por no hablar de los formatos mp3, etc), la calidad de imagen de los televisores planos es una birria comparada con los Sony o Phillips de tubo, y ninguna cámara digital puede siquiera acercarse a los matices que capta la película fotográfica de nitrato de plata. ¿Posicionarme? Si me viera realmente obligado a hacerlo, a priori, lo haría en contra, pero llevado únicamente por un impulso romántico, nada más. Y nada menos. Yo nunca dejaré de leer en papel, a no ser que el papel desaparezca, o se convierta en algo caro como el oro, o que las peores previsiones de Ray Bradbury se confirmen y los libros se prohiban, en cuyo caso ya veríamos si actúo al margen de la ley o no. Me gusta pasar páginas, sentir el tacto y el olor del papel. ¿Fetichista? puede ser, pero no soy el único.
miércoles 30 de diciembre de 2009
miércoles 16 de diciembre de 2009
UNOPUNTOOCHO (1.8)
Han transcurrido 15 meses desde que volví a instalarme en Bilbao y bastante menos de un año desde que comencé a proyectar la idea que se ha convertido ya en unopuntoocho: una agencia de comunicación gráfica y textual en la que he invertido mucha energía e ilusión. En este tiempo han ocurrido muchas cosas –casi todas buenas-, pero la puesta en marcha de unopuntoocho será desde ahora para mí la principal referencia profesional del año 2009. Quisiera mostrar mi agradecimiento a todas las personas que me han apoyado en esta fase que ahora comienza: ellas saben quiénes son. El diseño de la página web de unopuntoocho corre a cargo de Gonzalo Herrero y estará totalmente operativa dentro de unos 15 días. Informaré de su puesta en funcionamiento con la suficiente antelación. En cuanto a este blog, punto de encuentro de viejos amigos y refugio para gentes errantes, seguirá actualizándose como hasta ahora: con más o menos regularidad pero siempre con la intención de incluir al menos una nueva entrada cada semana.
jueves 15 de octubre de 2009
LA BELLEZA
Es mi propósito disfrutar y rodearme de la belleza siempre que puedo; de la belleza que invade los sentidos gratuitamente y también de aquella que surge de mi propio impulso, pues todos tenemos la facultad de crear cosas bellas, aunque muy a menudo nos obcequemos en hacer lo contrario.
La belleza, digo, me rodea y está presente en los objetos y hechos más simples -unas manzanas sobre la mesa de la cocina, o una caja de cerillas del club Bed-, pero también en el aroma que llena mi dormitorio ahora que las noches son largas y las mantas necesarias, o en el sonido de tu risa y el calor de tu aliento contra la piel de mi hombro cuando digo alguna tontería.
No quisiera teorizar sobre algo que apenas si alcanzo a intuir y cuya comprensión está reservada únicamente a los niños, pero la sencillez se me antoja en este propósito como una premisa válida: sencillez en la forma, sencillez en el pensamiento, sencillez en el vivir… también en el respirar y en el placer, claro.
La teoría es esto. La práctica, en cambio...
La fotografía es de Singapur. Está tomada en agosto, desde un avión con destino a Yogyakarta, Malasia. ¿Por qué? Porque es una de mis fotos preferidas de este año (creo que es muy bella), porque aún no acabo de estar con los pies en este suelo tan frío y porque simboliza el estar siempre en movimiento. Fijaos si no en los barcos que surcan el mar.
miércoles 15 de julio de 2009
CIUDAD DE ÁNGELES
Krungthep -Ciudad de Ángeles- es el nombre que sus habitantes dan a Bangkok y el mismo que he elegido para la exposición fotográfica que presentaré mañana jueves en b2 estudio, Bilbao.martes 21 de abril de 2009
BALLARD MUERE A LOS 78 AÑOS
-Ha muerto Ballard –me ha dicho mi madre cuando he abierto la puerta de su casa.
-¿Qué?
-Ballard, el de El imperio del sol, acabo de oírlo por la radio.
-joder… me hubiera gustado llegar a conocerle.
-Pues ya no vas a poder.
Se le ha descrito como profeta del nihilismo global, visionario, escritor apocalíptico, narrador de la distropía. Pero me quedo con la definición que él mismo daba de su obra: “Un retrato de la psicología del futuro”.
Ballard, James Graham Ballard, Jim, es para mí la admiración por los japoneses de los que fue prisionero durante su adolescencia, es el amor por las mujeres que lo amaron y la dedicación con la que crió a sus hijos, es su fascinación por los aviones que relucen al atardecer sobre el cielo de Shangai y los ojos cegados por el resplandor de la bomba atómica.
Anteayer mismo, la noche del 19 de abril, le dije a una chica muy bonita que me quedaban sólo 25 páginas para terminar de leer La bondad de las mujeres, pero al final ni ella ni yo leímos mucho. A Jim le hubiera gustado.
jueves 2 de abril de 2009
PREGUNTAS EN EL AIRE
Todo el mundo sabe, y a quien no lo sepa se lo cuento ahora, que existe la prohibición de servir bebidas alcohólicas en los aviones que sobrevuelan el espacio aéreo de Arabia Saudí. “Señores pasajeros: les comunicamos que a partir de este momento y hasta que hayamos rebasado el espacio aéreo Saudí no se servirán bebidas alcohólicas a bordo”, es lo que suele decir el comandante de la aeronave, llegado el momento. Los interrogantes que acuden en tropel a mi mente con respecto a este asunto son varios y, aunque ingenuos en apariencia, no dejan de antojárseme ineludibles, por ejemplo: ¿Qué pasa si un rato antes (sobrevolando Egipto, por ejemplo) la azafata me ha servido un copazo de whisky y yo me lo estoy tomando con la parsimonia que corresponde, y resulta que tengo el vaso medio lleno encima de la mesita? ¿Tendrá la eficiente auxiliar de vuelo la obligación de arrebatarme la bebida maligna? Bien, si viajas en primera clase no hay problema: llegados al Océano Índico se pide otro whisky y en paz. Pero, ¿y si viajas en clase turista y has tenido que pagar la copa?* ¿Te devuelven la pasta? Supongamos que no: si soy tacaño puedo vaciar el vaso de un trago pero, ¿acaso la bebida que tengo en el estómago (y que más tarde pasará a mi flujo sanguíneo) no me convierte en violador de las leyes coránicas? ¿Debo correr al lavabo y expulsar de mi cuerpo todo el líquido pecaminoso? No sé.
Y todo esto, claro, suponiendo que no viajas en un aparato de la compañía Saudia, ya que en su oferta de lujo asiático volante no se incluyen los lingotazos del personal, aunque se esté sobrevolando Escocia.
Me da por volver a pensar ahora en todo esto porque hace unos años escribí un reportaje sobre controladores aéreos y en la torre del aeropuerto de Bilbao me explicaron que a partir de un techo de 21000 pies -7000 metros- el control terrestre no tiene responsabilidad sobre el tráfico aéreo. Entonces, teniendo en cuenta que la altitud media de los vuelos comerciales es de 27000 pies, ¿a qué altura considerará Alá que se está fuera de su jurisdicción? ¿Ejerce Alá su influencia únicamente sobre el espacio aéreo de la Península Arábiga (porque me parece que en Yemen, Omán y en los Emiratos las cosas van por el estilo)? Y ya que estamos: ¿Por qué tenemos que revivir el Medievo en el siglo XXI? ¿Acaso el primer precepto del Corán no dice que la fe debe ser libre?
Y sobre todo: ¿Por qué habrá tantas cuestiones sobre las que no está bien visto preguntar?
*(hay al menos dos compañías aéreas en las que las copas son complimentary en clase turista, pero no pienso desvelar el secreto tan fácilmente)
jueves 26 de marzo de 2009
EN EL REGAZO DE LOS DIOSES
Cada cierto tiempo suelo volver a plantearme qué interés puede tener el seguir escribiendo cosas en un blog y si realmente existe una necesidad de comunicación tan importante que obligue a dejar constancia de uno mismo a través de textos superficiales y opiniones que lo mismo podrían expresarse en la barra de un bar a las cuatro de la mañana.
Pero el elogio de la superficie puede reportar interesantes beneficios como amistad, simpatías, admiración, cariño, enemigos inteligentes, o incluso puede despertar el deseo y la curiosidad de ciertas personas a quienes les gusta asomarse a estos mensajes casi siempre tomados de la realidad -y que me dedico a manipular convenientemente antes de hacer públicos porque ningún texto es inocente, nunca-, creyendo tal vez que realmente están pudiendo acceder al interior de una persona a través de la pantalla de su ordenador.
Marzo es un mes especial para mí. En marzo cumplen años estos huesos, corazón y mente (el alma es mucho más antigua) y es ahora, regido por Marte, cuando aprovecho como cada año para mirar a mi alrededor y hacia adentro. Esta vez -por primera vez- sé que lo estoy haciendo mejor que nunca.
Pienso en esto porque me gustaría haber podido hacer muchas más cosas de las que luego tal vez arrepentirme, lo cual siempre es mejor que arrepentirse de no haber hecho nada. Pienso en esto porque sé que no son los demás quienes me decepcionan; la decepción es algo propio y no merece la pena tratar de cargársela a otros sino intentar no decepcionarse nunca uno mismo.
Pienso en esto porque vivo rodeado de gente que me quiere y he necesitado muchos años para darme cuenta y estoy agradecido.
Pienso en esto porque me gusta estar solo aunque ahora preferiría estar contigo y quizás odiarte después, o no, pero eso lo sabré dentro de no mucho, cuando te atrevas a ser quien eres.
Soy libre. El ruido de mis pasos es más fuerte que el de los eslabones de la cadena que caen al suelo y se rompen.
Tendré que volver a escribir sobre zapatos.
P.D. ¿Y qué tiene que ver la foto del smoking room con todo esto? Pues nada -o sí-, pero tenía ganas de ponerla hacía tiempo, aunque esté mal encuadrada, sin luz, etcétera, etcétera.
sábado 21 de marzo de 2009
LIE, LIE, LIE!
martes 10 de marzo de 2009
BLACK & JACK
En mi despacho de Nairobi tenía una pecera con dos pequeñas carpas a las que Karen –una empleada de la embajada norteamericana con la que solía beber whisky y follar en las noches de calor asfixiante- había bautizado con los nombres de Black y Jack. Jack era de color rojo brillante y Black era, necesariamente, negro. Ambos tenían personalidades bien diferenciadas -si es que puede uno referirse a los peces en estos términos- y fácilmente extrapolables a una escala humana. El rojo era muy inquieto y nadaba a gran velocidad de un lado a otro de la pecera, incordiando continuamente a su compañero, que permanecía la mayor parte del tiempo cerca de la superficie y sacaba la boca fuera del agua, como si quisiera escapar de su prisión esférica y volar hacia otra dimensión más aceptable.
Cuando llegaba la hora del almuerzo, Jack se lanzaba con voracidad sobre las apestosas escamas de comida para peces, llegando incluso a arrebatar el almento de la boca de su compañero. Black, por su parte, no parecía dar mayor importancia a los abusos del pez rojo y se contentaba con comer las migajas que tenía a su alcance, para retomar después su actitud contemplativa.
Un día observé que Black pasaba sumergido más tiempo del habitual en él; temí por su salud y adopté la costumbre de apartar con el dedo al pez rojo cuando echaba comida en la pecera, para que el despreocupado Black -por el que sentía una especie de solidaridad existencial-, pudiera alimentarse mejor. A pesar de todos mis esfuerzos el pez negro murió, lo encontré una mañana flotando en la superficie mientras el otro gordo maldito nadaba a sus anchas y aun se permitía mordisquear el cadáver de su congénere, que hedía a putrefacción.
Dos días más tarde -recuerdo que era siete de agosto, que era viernes y que había tenido problemas para arrancar el Land Rover- iba camino del aeropuerto para recibir a un grupo de médicos británicos, cuando a un tipo con turbante le dio por volar la embajada estadounidense. Hubo más de doscientos muertos en el atentado, Karen estaba entre ellos. Mi despacho, situado en el edificio contiguo a la embajada, quedó devastado por la explosión. Después de aquello regresé a Europa. Nunca he vuelto a tener peces, pero aún hoy veo muchas veces a Jack coleando con furia entre los restos humeantes del despacho, resistiéndose a morir. Cuánto le costó morir.
martes 3 de marzo de 2009
DESAPRENDER
lunes 16 de febrero de 2009
ELECCIONES EN EUSKADILANDIA
Hola amiguitos, ¿qué tal estáis? Yo muy bien porque vivo en Euskadilandia. Euskadilandia es un país muy bonito en el que todo funciona chachi piruli, donde no hay crisis recesión, paro ni violencia (qué palabrota); un país en el que todos somos empresarios, un país en el que la calidad de vida está a años luz del resto del mundo. Además, en Euskadilandia nos sobra el dinero y todos tenemos un perro que no hace caca y una casita en la que podemos ver una tele que nos recuerda cada día lo bien que se vive aquí y lo estupendos que somos. Esta mañana de domingo no he tenido resaca, hacía un sol fantástico y una gente simpatiquísima me ha sonreído por la calle invitándome a votar por sus candidat@s. Y yo que ni siquiera me había enterado de que se acercaban las elecciones… ¡Qué gozada! Ahora me despertarán los altavoces de los coches con la musiquilla de los superpartidosguays a tope -con lo olvidada que tenía yo esa alegría mañanera, sobre todo los sábados y domingos- y tendré el buzón a reventar de sobres y propuestas para que las cosas sean más estupendas de lo que ya son por aquí. ¡Caramba! También se me había olvidado que en Euskadilandia es muy difícil decidir por quien votar, porque claro, aquí todos nuestros políticos son PERSONAS cuya máxima aspiración es el bienestar de los ciudadanos; son gente preparada y responsable dispuesta a dar lo mejor de sí mismos para que sigamos siendo así de especiales, guapos y macizos. ¡Qué suerte tenemos, jopé!
viernes 6 de febrero de 2009
UN COBARDE
Tan preocupado pensando en aquello que debe o no debe hacer. Nunca hace nada. Las normas conforme a las cuales se ha de afrontar la vida, las normas de los sabios; viejas normas que trata de asimilar con el fin de distinguir qué es lo correcto.
Tan rígido como para pensar que las normas pueden no ser las mismas para uno u otro individuo, menos aún para creer que él mismo podría ser el artífice de sus propias normas y vivir conforme a ellas. Ni siquiera puede imaginar que, además, podría promulgar y derogar dichas normas arbitrariamente, en función de las necesidades de cada momento, sin perder por ello una integridad que, de todos modos, no posee.
Lee libros con la esperanza de encontrar respuestas en las páginas escritas por otros, como si el papel tuviera la virtud de convertir en verdad -¡cuántos lo creen!- todo aquello que al final no es más que tinta que pesa, pero poco.
Busca respuestas que calmen sus miedos, pero cada libro habla de nuevas normas y cada norma invoca nuevos miedos: ¿seré capaz? ¿es esto compatible con lo que piensa aquel otro autor? ¿acaso comprendo realmente lo que aquí se quiere decir?
Y así siempre.
Las preguntas se multiplican -¡las normas!- y la acción nunca llega. Sólo el milagro sobrevuela su mente como un ave carroñera, sin llegar a tocar nunca la tierra donde él está, porque está vivo.
(La ilustración que encabeza este post es de Daniel Madrid)
viernes 30 de enero de 2009
PALABRAS FELICES
El blog, ponte al blog. Sí, ya lo sé, pero es que ahora escribo más que nunca y lo hago para mí, para mis cuadernos, quiero decir, a mano y con tachaduras, con cuatro o cinco documentos de texto abiertos a un tiempo en el ordenador por las noches, y quizás de todo ello salga algo que merezca la pena. O no.
El otro día estuve en casa de Natalia:
-¿Recuerdas aquel post sobre zapatos que escribí hará dos o tres años?
-Sí.
-Pues voy a escribir uno sobre zapatos de mujer.
Y Natalia, claro, tiene una gran colección de zapatos que fotografiar (y muchos bolsos y complementos a juego además, y muy buen gusto), cada uno con su historia, y calza un 36.
Hice muchas fotos pero, claro, tratándose de un tema tan inabarcable como el del calzado femenino no voy a hacer un monográfico sobre los zapatos de Natalia (que bien podría). Puedo fotografiar los zapatos de las chicas que van por la calle y puede ser divertido o me pueden abofetear; también puedo buscar imágenes en Internet, pero no tiene gracia, aunque alguna caerá, claro. En fin, que ahora es más difícil que en aquella ocasión en la que hablaba de mis gustos y mis zapatos y se acabó. Veremos qué sale de todo esto, me doy un mes tranquilo para recopilar información y escribir la entrada.
Mientras tanto sigo llenando cuadernos: hay un modelo nuevo –al menos para mí- de Moleskine, con 60 hojas cosidas y tapas de cartón negro flexible y poroso en un tamaño perfecto –más que un A5 y menos que un A4-, que resulta perfecto para las batallas de mesa. El resto del tiempo uso las clásicas libretas con goma de la misma marca o las servilletas de los bares, tanto da.
Gön me ha propuesto que le acompañe a un bolo que le ha salido en una de esas discotecas enormes a las que nunca voy; quiere que le haga unas fotos durante la actuación (lo de Gön merece y tendrá un post aparte), pero son muchos kilómetros y un ambiente tal vez demasiado hostil. Se ha reído mientras me lo comentaba: “un sitio de bakalas, niño”, ha dicho. Joder, que yo estoy muy mayor para esas cosas… ya lo estaba hace veinte años, así que imagínate.
Y para constatar una vez más que la ley de causalidad todo lo rige, ayer me encuentro con Etxeandia y me dice que esa misma mañana se ha acordado de mí. Casi diez años sin vernos. Y sigue siendo abogado, claro, pero ahora es además piloto, que a su padre no le hacía gracia que siempre hubiera querido serlo pero ahora está encantado con que lo sea. Y me ha puesto los dientes largos: “en un año puedes pilotar una Piper o una Cessna, tú no tendrías problema. Además, siempre te han chiflado los aviones”. Y tanto. Mira mi blog, amiguete. Etxeandia me ofrece salir a volar un día de estos y nos reímos porque todos los pilotos de su aeroclub están chalados y él también, claro, igual que siempre lo ha estado; pero es que ahora habla de la fuerza de sustentación, de ángulos de ataque, de fumarse un cigarrillo a 10.000 pies y, la verdad, son palabras felices. Buenas noches.
lunes 19 de enero de 2009
QUEDARSE
-Creo que debería usted comenzar por liberarse de su ira.
-Tal vez. De todos modos, le agradezco que no me tutee, de veras, es un bonito detalle por su parte.
-El ser ácido no le librará del malestar interior.
-No estaba siendo ácido. Es cierto que le agradezco la cortesía con que me trata ¿lo hace usted siempre?
-Con todos mis pacientes, si es a lo que se refiere. A no ser que prefieran lo contrario.
-Estoy seguro de que la mayoría de ellos lo prefiere.
-¿Que los tuteen?
-Sí.
-Sí, lo prefieren.
-Hablaba usted de liberarme de mi ira. Como si fuera un jersey que pudiera quitarme tal vez despeinándome sólo un poco.
-Es algo más complicado, creo que ya lo sabe.
-Claro que lo sé, y también sé que el tiempo vuela, igual que los billetes de mi bolsillo al suyo, así que centrémonos en lo importante: ¿seguiría siendo el mismo después de haberme librado de la ira? No se moleste en contestar, la respuesta es no. Así que tal vez no me interese librarme de una parte tan importante de mí, ¿no le parece?
-No es tan simple.
-Eso ya lo ha dicho antes.
-…
-Guarda usted silencio y espera que mi ira se canalice a través de las palabras, lo sé, pero hoy me siento inusualmente activo y creo que no me haría bien el seguir tumbado aquí, podría dormirme y, dado que últimamente me paso la mitad del tiempo durmiendo, preferiría hacerlo en mi cama, junto a un buen par de nalgas contra las que restregarme, a poder ser.
-Ahora sí que está siendo ácido.
-Joder, Watson, no da usted una. Yo soy dulce como una naranja valenciana, sólo que no encuentro a quien sepa exprimirme… Es igual que salir de un bar cuando ya no quedan más clientes, siempre lo hago. No me iré hasta que pare la música, el último borracho haya caído al suelo y todas las luces estén encendidas. Buenos días.
domingo 11 de enero de 2009
METAL Y AIRE
lunes 22 de diciembre de 2008
¡ASÍ, SÍ!
El tipo de la foto se llama Hank. Encantado, igualmente.
Tengo un televisor que casi nunca enciendo; me aburre hasta las pestañas, y cuando emiten algo que merece la pena ser visto he de invertir demasiado tiempo mirando anuncios o los horarios no me cuadran. Veo cosas como Muchachada Nui en Internet (bendije el descubrimiento de La hora chanante y Grey´s Anatomy hará unos dos años, estando aquejado de una amigdalitis demoledora) y cada vez aguanto menos los informativos, con sus presentadores analfabetos que se hablan los unos a los otros en actitud de charla profesional-dinámica-apasionanate mientras tutean a la audiencia (perdón, televidencia) en tono callejero para acabar dedicando más de la mitad de su tiempo al fútbol. Y no es esnobismo, pero realmente hay que tener mucho valor o muy poco seso para aguantar lo que nos ofrecen (tómese en este caso el verbo ofrecer de forma absolutamente eufemística) sin levantarse para mear y de paso cortarse las venas.
Pero volvamos al tipo de la foto. Decía que se llama Hank. Acabo de conocerlo y ya se ha convertido en algo que apenas si recordaba que existiera: un ídolo. Y lo más gracioso de todo es que he conocido a Hank gracias a mi hermano, que ni siquiera tiene televisión en su casa (a mi hermano tampoco le haría mucha gracia saber que hablo de él aquí, pero da igual, no creo que lea este blog).
-Oye, Jon -me dijo el otro día-, hemos bajado de Internet una serie que te va a gustar.
-¿Tú crees?
-Sí, es descojonante… es sobre un escritor que no escribe.
-¿Y qué hace entonces?
-Follar, beber y meterse en líos… bueno, también escribe un blog, pero lo que hace, básicamente, es follar.
-Pues quiero verla ya. ¿cómo se llama la serie?
-Californication.
No sé en que canal se emite Californication ni la temporada por la que va, pero llevo vistos tres capítulos y la cosa no parece que vaya a decaer. Solo para adultos.
sábado 6 de diciembre de 2008
MIERDA
Tardo más, mucho más de 48 horas en reaccionar. Los vascos suelen preciarse –yo lo hago, lo he hecho- de ser nobles, honestos y fuertes. Mierda. Hoy no hablo de mí, es extraño, bondad graciosa. Los vascos: almas limpias, neuronas que funcionan. MIERDA. ¿El corazón? Noble –repito-, grande –algunos-, ¿la conciencia? Mierda. Mierda de asesinos, mierda de políticos, mierda de cobardes, mierda de españoles, mierda de gobierno, mierda de vascos, mierda de instituciones, mierda de declaraciones, mierda de gente mal follada, mierda de obreros, mierda de empresarios, mierda de ricos y pobres acomodados, mierda de inmigrantes idos y venidos que no saben o no quieren saber, mierda de cobardía, mierda de odio, mierda de miedo, mierda de gente que no piensa, mierda de gente que piensa lo que le dicen que piense, mierda de gente que no sabe pensar, mierda de gente que no se atreve a pensar, mierda de gente que piensa y no habla, mierda de personas que se han aburrido de pensar, mierda de ignorancia. Hoy soy Altuna, igual que ayer y que mañana, pero también soy Uria, y sólo pienso en una cosa: mierda, mierda y MIERDA.
martes 2 de diciembre de 2008
¿Y TÚ, QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?
Una de las cosas que más nos diferencian a los niños de los adultos es la percepción del paso del tiempo. Nos diferencia, para ser más exactos, el que casi todos los adultos ocupamos tan mal nuestro tiempo y persistimos de forma tan abyecta en imaginar el futuro, que rara vez tenemos nuestras mentes y nuestros corazones puestos en el presente.
Por eso creo que cuando le preguntamos a un niño qué quiere ser de mayor lo estamos condicionando para que abandone su esencia genuina –la de ser un niño- e instándolo a que se convierta en lo que nosotros somos: unos seres alienados irreversiblemente. Esto ocurre así siempre, porque parece lo normal, pero es mejor no tener prisa, porque al niño no le importa en realidad ese futuro del que creemos ser dueños, y sólo contestará a semejante tontería para complacernos.
Los adultos, que somos niños cuyo tiempo vuela, cuyas almas se han endurecido, niños cuyos ojos y oídos necesitan de un “éffeta” salvador que los abra de golpe, deberíamos aprender cuáles son las cuestiones realmente importantes: “¿quién eres tú?, ¿qué estás haciendo?”. Son preguntas sabias, por eso sólo los niños saben formularlas. Y lo hacen. ¿Os habéis fijado alguna vez?
*Muchas gracias a Gonzalo Herrero por la nueva cabecera de este blog, por su compañía y por las piezas de Lego que, al desatascarse, forman cadenas de pensamiento interminables.
domingo 23 de noviembre de 2008
17 AÑOS SIN FREDDIE
24 de noviembre. Hace diecisiete años que Freddie Mercury abandonó un mundo que jamás estuvo a su altura. Hoy hace diecisiete años que murió Queen, pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión, como decía Ende.
No puedo siquiera permitirme elegir sólo diez o veinte canciones de Queen a las que considerar mis preferidas, pero Love of My Life es...

