jueves, 2 de abril de 2009

Preguntas en el aire

Todo el mundo sabe, y a quien no lo sepa se lo cuento ahora, que existe la prohibición de servir bebidas alcohólicas en los aviones que sobrevuelan el espacio aéreo de Arabia Saudí. “Señores pasajeros: les comunicamos que a partir de este momento y hasta que hayamos rebasado el espacio aéreo Saudí no se servirán bebidas alcohólicas a bordo”, es lo que suele decir el comandante de la aeronave, llegado el momento. Los interrogantes que acuden en tropel a mi mente con respecto a este asunto son varios y, aunque ingenuos en apariencia, no dejan de antojárseme ineludibles, por ejemplo: ¿Qué pasa si un rato antes (sobrevolando Egipto, por ejemplo) la azafata me ha servido un copazo de whisky y yo me lo estoy tomando con la parsimonia que corresponde, y resulta que tengo el vaso medio llenoencima de la mesita? ¿Tendrá la eficiente auxiliar de vuelo la obligación de arrebatarme la bebida maligna? Bien, si viajas en primera clase no hay problema: llegados al Océano Índico se pide otro whisky y en paz. Pero, ¿y si viajas en clase turista y has tenido que pagar la copa?* ¿Te devuelven la pasta? Supongamos que no: si soy tacaño puedo vaciar el vaso de un trago pero, ¿acaso la bebida que tengo en el estómago (y que más tarde pasará a mi flujo sanguíneo) no me convierte en violador de las leyes coránicas? ¿Debo correr al lavabo y expulsar de mi cuerpo todo el líquido pecaminoso? No sé.


Y todo esto, claro, suponiendo que no viajas en un aparato de la compañía Saudia, ya que en su oferta de lujo asiático volante no se incluyen los lingotazos del personal, aunque se esté sobrevolando Escocia.


Me da por volver a pensar ahora en todo esto porque hace unos años escribí un reportaje sobre controladores aéreos y en la torre del aeropuerto de Bilbao me explicaron que a partir de un techo de 21000 pies -7000 metros- el control terrestre no tiene responsabilidad sobre el tráfico aéreo. Entonces, teniendo en cuenta que la altitud media de los vuelos comerciales es de 27000 pies, ¿a qué altura considerará Alá que se está fuera de su jurisdicción? ¿Ejerce Alá su influencia únicamente sobre el espacio aéreo de la Península Arábiga (porque me parece que en Yemen, Omán y en los Emiratos las cosas van por el estilo)? Y ya que estamos: ¿Por qué tenemos que revivir el Medievo en el siglo XXI? ¿Acaso el primer precepto del Corán no dice que la fe debe ser libre?


Y sobre todo: ¿Por qué habrá tantas cuestiones sobre las que no está bien visto preguntar?


*(hay al menos dos compañías aéreas en las que las copas son complimentary en clase turista, pero no pienso desvelar el secreto tan fácilmente)


7 comentarios:

  1. Más allá de lo puramente anecdótico, este tema está siempre de actualidad últimamente. ¿Qué me dices de la iglesia católica? ¿no imponen sus dictados con la misma irracionalidad?saludos.

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  2. ¿Y los colegios, universidades, policía, familia, gobierno??? Todos nos imponemos y sufrimos imposiciones, frente a las que por lo general ni se nos inmuta el gesto. Quizás esta religión, que como todas son centralizaciones del poder y exaltaciones del mundo material, piense que en las alturas las leyes de Alá rigen aun más fuerte, ya que él vive por ahí cerca. Un gusto volver a leerte, un abrazo!Natalie.

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  3. Tenéis ambos razón, pero en esta ocasión me apetecía centrarme en el caso del islam más reaccionario y dañino (el que además se nutre de los fondos de Occidente para propagarse) desde un punto de vista humorístico y aéreo. Para resolver posibles dudas diré que no siento ningún tipo de afinidad con ninguna de las llamadas religiones organizadas y que me repugnan, por ejemplo, las intrusiones de los obispos españoles en asuntos ajenos a su jurisdicción, que debería extenderse exclusivamente a sus fieles y no al conjunto de la sociedad. De todos modos, yo sigo pudiendo ciscarme en Dios, en la Iglesia, en el Papa o el Gobierno sin que la Santa Inquisición me lleve preso; y hasta actuar contra el sistema desde dentro (si es que me apetece hacerlo, llegado el caso) porque estoy legitimado para ello como entidad pensante. Las libertades de las que gozamos en Occidente (con todas sus grandísimas y repugnantes deficiencias) son fruto de una evolución histórica que nos ha costado muchas penalidades; demasiadas como para que ahora traten de imponernos subrepticiamente una teocracia atrasada, machista, intransigente, vil e inhumana que se introduce por los resquicios de nuestra propia complacencia gota a gota sin que nadie haga nada por evitarlo.Voy demasiado lejos y ese es uno de los problemas del blog, que no es conveniente extenderse demasiado, sobre todo si a uno lo que le gustan son los libros, el sexo y el rockanroll.

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  4. el Oro de La BasílicA17 de abril de 2009, 1:34

    Se nota que no paras, llevas dos semanas sin escribir en el blog ¿en que continente estás?

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  5. Jonmi, eres un crack!! sin entrar más allá...muy bueno!!
    Me encanta como escribes!!!

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  6. ¡Joder, Mirenbegotxu, qué entusiasmo! Gracias. Tengo que contarte novedades, que hay muchas. Besos.

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  7. y jamón tampoco supongo, lo que pasa es que el ibérico que ponen en los aviones es ya de por si un sacrilegio para cualquier religión y/o creencia, incluso agnóstica.

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